La historia trata de dos maestras de Manuel, un pequeño pueblo, que se conocen y se desarrolla una historia de amor. Sin embargo, Carmen (la otra protagonista) viene de una familia conservadora y decide someterse a una terapia de conversión. Y no voy a contaros mucho más, porque pienso que merece la pena que descubráis esta historia.
Personalmente, aunque sabía que existían ese tipo de terapias y que hoy en día están prohibidas por la OMS (y espero que siga así para la eternidad), desconocía qué implicaban, cómo se llevaban a cabo y lo más importante, las secuelas que dejaban en las personas a las que se les sometía a ese tipo de prácticas y en quienes les rodeaban. Indagando un poquito en internet he leído algunos artículos muy interesantes mencionando que aunque las terapias de conversión fueron prohibidas a principios del siglo XXI, todavía quedan remanentes de estas prácticas. El libro «Ni enfermos ni pecadores» denuncia esta situación, me lo he apuntado para leérmelo próximamente y así estar más informada del tema.
Volviendo al tema de «Una luz tímida», os lo recomiendo muchísimo. Un detalle que me encantó fue cómo se describen las escenas de enamoramiento y de sexo, me pareció una de las mejores que he leído. Pero, por favor, si lo leéis, que sea con un paquete de pañuelos al lado, porque es durísimo y cala en lo profundo del corazón.