Ú L T I M A S R E S E Ñ A S

lunes, 12 de enero de 2026

Libro 178: Matar un bar.


 Los libros de esta editorial, Hojas de col tienen algo que me despiertan interés por cosas sobre las que nunca había reflexionado previamente. Me leí en su día «El delantal y la maza», libro que consiguió que volviese por estos lares para documentar el paso de los libros por mi mente. 

Esta vez el afortunado de la colección ha sido «Matar un bar», libro que atrapó mi curiosidad al ojearlo en Letras Corsarias, una de las librerías de cabecera en Salamanca (la otra es La Latina). En este, el autor toma los bares como eje central del ensayo. Está compuesto por capítulos de lo más variopintos: igual que en uno te cuenta cómo hacer un bikini digno de servir en un bar, te cuenta cómo son las condiciones laborales de los camareros, o cómo han cambiado los bares a lo largo de las décadas. 

Este libro me ha devuelto a la memoria cómo eran los bares antes de que todos se convirtiesen en bakerys, delicattesen... Recuerdo cuando iba a las tabernas y había servilletas de papel (de esas que no limpiaban nada) arrugadas por el suelo desperdigadas junto a cáscaras de pipas, trozos de patata frita, el camarero te atendía a gritos, había fútbol en la televisión y tenías que abrirte paso en una marea de gente aglomerada en la barra. 

No quiero caer en que antaño era mejor, porque los cambios no tienen por qué implicar per se ser algo mejor o algo peor, pero sí que me parece importante ser conscientes de que ha habido un gran cambio. Recuerdo que de pequeña había un bar grande (en el que creo que nunca llegué a entrar porque era demasiado pequeña) que fue vendido a una cadena de hamburguesas muy muy muy famosas. En su momento me alegré, pero ahora (y más después de leer este libro) soy consciente de que vamos perdiendo uno de los legados más bonitos de España, de esa España que no se puede conocer del turismo, sino que se tiene que vivir

Era una de las cosas que le daban sentido al salir de tapas, de encontrarnos por los bares y de dejarnos conocer por los taberneros y meseros. 

Lo que me ha aportado a nivel personal este libro es dejar de desconfiar de esas tabernas que a priori parecen más anticuadas y más sucias y no olvidar que precisamente esos establecimientos son los que nos han criado de pequeños.

¡Nos vemos en el próximo libro! 


Libro 177: Chica contra chica.


¿Qué tienen en común las Spice Girls, Britney Spears, Kate Moss, Madonna...? Este libro es el hilo conductor que reúne a todas estas mujeres y muestra lo que tienen en común: mujeres que tuvieron una exposición mediática a finales del siglo XX. No solo ahonda en cómo esa exposición ha marcado, de una manera u otra, la forma en la que son percibidas las mujeres por la sociedad. Sino que reflexiona quiénes las expusieron, cómo lo hicieron y cuáles fueron sus razones para hacerlo.

Habla de diferentes mujeres, como las que he mencionado antes y otras menos conocidas (al menos para mí), como Jennifer Ringley, la primera «influencer», incluso antes de la era de Instagram. Lo que ella hizo fue subir una foto suya a Internet cada 3 minutos (si no recuerdo mal) durante 7 años. Este libro explora las consecuencias de esa exposición, quiénes fueron los consumidores de ese contenido... 

Este libro es un exhaustivo ensayo que explora la representación de las mujeres en el imaginario cultural desde la década de los noventa hasta las primeras décadas del siglo XXI. Aúna música, cine, televisión, libros, publicidad... Proporciona una perspectiva bastante completa de cómo eran mostradas (y por ende, vistas) las mujeres entonces. Y como toda historia condiciona todo presente, el hecho de que la representación de las mujeres entonces ha contribuido a cómo somos representadas hoy en día. 

 La cantidad de información que hay en el ensayo es verdad que llegó a ser algo abrumadora para mí y ciertas referencias a los años ochenta-noventa me fueron desconocidas porque en ese entonces era demasiado pequeña y aún no veía la tele ni consumía revistas culturales, pero cuando el libro entró en los dosmil empecé a seguir mucho mejor las referencias. 

Aunque había cosas que ya sabía, este libro me ha abierto la puerta de atrás de la cultura: ¿qué hay (no tanto detrás, sino delante) de los iconos de la música de entonces, como Britney Spears, Madonna, las Spice Girls...? Y hablo de delante, porque delante de ellas estábamos el público, que mirábamos y construíamos el imaginario popular. ¿Qué era lo que les pedíamos como público? ¿Qué era lo que consumíamos? 


Siempre me ha gustado mucho leer sobre la historia de las mujeres, cómo los cánones de belleza fueron creados por hombres y moldeando a las mujeres, cómo el imaginario cultural colectivo ha exigido que las mujeres se representen de una forma y no de otra, cómo ha penalizado el comportamiento de algunas mujeres que han colapsado y que no han podido más. Y ese libro me ha gustado mucho, es cierto que en algunos momentos ha llegado a ser algo abrumador pero he aprendido muchísimo con él. 

Muchas gracias por el envío del ejemplar, ediciones del KO. 

¡Nos vemos en el próximo libro!