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domingo, 29 de septiembre de 2019

Reseña 142: Todo saldrá bien

¡Hola! ¿Cómo estamos, chicos?

Hoy os traigo el segundo libro publicado por Emilio Ortiz, autor que me conquistó al 100% con "A través de mis pequeños ojos", y desde entonces tuve muy claro que quería leer todo lo que fuera publicando. Por eso, cuando vi que Duomo Ediciones sacaba a la luz este libro, sabía que no podía dejarlo pasar.

Lo que más me gusta de volver a leer a un autor que me conquistó anteriormente es esa sensación de reencuentro, de volver a leer cómo escribe, ver las expresiones que utiliza, todas esas cositas. Es una sensación de regresar a algo conocido súper agradable, y la verdad es que con este libro me he sentido así.

Pero ya sabéis lo que dicen: dos libros nunca te harán sentir igual, a pesar de que sean escritos por el mismo autor. ¿Vamos al meollo del tema? ¡Vamos!

- Sinopsis-

Una nueva agencia de detectives acaba de nacer en Madrid. La forman un grupo de lo más peculiar y divertido: Mario, un joven emprendedor invidente; Nicolás, su amigo del alma, y Milagros y Juanma, dos jóvenes con unas capacidades muy especiales. Juntos intentarán averiguar qué le ha sucedido a una joven que lleva meses desaparecida. Al equipo de detectives se unen dos sabuesos de primera: Cross, el extraordinario perro guía ya jubilado de Mario, que tendrá que vérselas con Jazz, el juguetón pastor alemán que lo acompaña ahora. La ciudad esconde muchos secretos y peligros, pero las aventuras en compañía son, sin duda, mucho más divertidas.

- Reseña- 

La edición, para empezar, me pareció auténticamente adorable. O sea, ¿quién se resiste a un golden retriever en la portada, y a un cachorro de pastor alemán en la contraportada? En cuanto las vi, sentí cómo se me derretía el corazón.

La prosa del autor sigue en la misma línea que el libro anterior, escrito desde el corazón, como dije en su reseña. El autor sigue queriendo expresar la enorme relación entre el amo y el perro, pero creo que en este libro Emilio Ortiz ha querido ir más allá, con numerosas críticas sociales. Voy a ir poquito a poco, que me conozco y sé que me acelero y os destripo medio libro.

¡Ah! Antes de adentrarme en el libro, os tengo que decir que a la sinopsis, yo le quitaría la primera frase, porque la agencia de detectives no se forma hasta casi la mitad del libro. En mi opinión, la sinopsis no refleja del todo lo que es este libro, pero eso ya es una opinión muy personal. Los que me conocéis, ya sé lo que estáis pensando: "¡Ay, jolín, esa tía, qué tiquismiquis es!". Y es que es verdad, le saco la puntilla a todo, ¡pero con buenas intenciones!

Bueno, aclarado lo de la sinopsis, vámonos a los protagonistas. Son cinco personas y dos perros, pero para mí, los máximos protagonistas han sido Nicolás, Mario, Cross (los mismos que conocimos en "A través de mis pequeños ojos") y Jazz, un nuevo miembro perruno, que será el perro guía de Mario en este libro. También veremos aquí unos cuantos personajes secundarios que son los que intervendrán en la aventura policiaca.

Los protagonistas me han encantado todos, pero he de decir que con Juanma tengo sentimientos encontrados. No me ha convencido que un sordo no tenga absolutamente ningún límite a la hora de leer los labios, que sea capaz de leerlos a través de vídeo, que siga correctamente la conversación en una reunión de 4 personas más... No sé. No me ha convencido, porque conozco la sordera muy de cerca y es muy improbable, a no ser que tenga muchos restos auditivos.

Aparte de lo que os he contado, los he adorado. Nicolás me ha puesto nerviosa con sus ocurrencias, Mario me ha transmitido calma, Maria José ha conseguido que teorizara sobre lo que estaban pensando los personajes, Milagros me ha dado perspectiva y seguridad, y Juanma ha aportado humor y alegría. Cross es la viva imagen de la experiencia y Jazz, de la motivación.

Emilio Ortiz ha seguido en la misma línea de las bromas, el humor, la alegría y ver las cosas por el lado bueno a pesar de que todo esté yendo mal. También ha seguido igual con el tema de las descripciones, ciñéndose al oído en muchas ocasiones. Concretamente, una me dejó con la boca abierta. Nunca había leído una descripción de una comisaría a través de los sonidos que se escuchan, a través de las conversaciones... Me encantó. Igual diréis que estoy flipada, pero quedé asombrada y quería reflejarlo aquí.

También he notado que aquí Emilio ha querido no sólo ceñirse a la vida de un perro guía, sino que además ha puesto interés en lo que le sucede al perro después de haberse jubilado como guía.

Sin embargo, aquí me toca suspirar y deciros que la novela policíaca no me ha terminado de llegar, y por lo tanto, no me ha convencido del todo. Quiero que quede muy claro que este género no es el que suelo leer yo, y que los thrillers me cuestan muchísimo. Espero que lo tengáis presente, porque creo que eso ha hecho que no lo disfrute del todo, y es una mera cuestión personal. La trama de la investigación que se abre por la chica desaparecida y cómo se resuelve todo no me ha convencido en absoluto. Sin embargo, me gustaría hacer hincapié en las cosas que me han gustado.

La crítica social que se hace es espectacular: el hecho de que en los espacios públicos no sean permitidos los perros es duramente criticado por el autor, y de esa prohibición salen situaciones graciosas, el comportamiento de la sociedad frente a las personas con diversidad funcional, y un montón de cosas que me gustaría que descubrierais por vosotros mismos.

Si de este libro tuviera que elegir lo que más me ha gustado, repito, ha sido la descripción de la comisaría utilizando sólo el oído. B R U T A L.

Y bueno, me despido de vosotros hasta el... ¡domingo!

Mo-




domingo, 27 de enero de 2019

Reseña 121: A través de mis pequeños ojos

5 noches
243 páginas
¡Hola! ¿Qué tal estáis? El libro que os traigo hoy es un libro que me recomendó mi profesor favorito del ciclo de Mediación Comunicativa. Nos lo recomendó durante el curso, pero entre una cosa y otra lo fui dejando para más adelante y cuando me di cuenta, había pasado ya casi dos años desde que nos lo recomendó, así que me puse manos a la obra y cuando la editorial Duomo me lo mandó, me puse contentísima.

La verdad es que no tenía mucha idea de qué iba el libro, sólo sabía a ciencia cierta que iba sobre un perro guía y que le había gustado mucho a mi profesor, nada más. A una compañera del ciclo se lo regalaron los reyes magos y también le gustó muchísimo. Entonces, yo ya supe que lo tenía que leer.

Cuando me di cuenta, había pasado ya casi dos años desde que nos lo recomendó el profesor, así que me puse manos a la obra y cuando la editorial Duomo me lo mandó, me puse contentísima. Tampoco sabía quién era el autor ni nada, tenía prácticamente cero información.


-Sinopsis-

Una divertida historia de amistad, amor y superación contada a través de los ojos de un perro guía.

Cross es un perro guía alegre y travieso. Mario es un joven invidente que intenta abrirse camino en la vida. Juntos forman un equipo inseparable.

A través de mis pequeños ojos es una conmovedora novela que narra las divertidas peripecias de Cross en el mundo de los humanos.
Emilio Ortiz nos cuenta una realidad que él conoce bien, pues tiene su propio perro guía, llamado Spock, que es casi tan travieso como Cross.


-Reseña-

Bueno, veamos. Este libro es un libro que está escrito con el corazón y que se lee también con el corazón. Y si acabara aquí mi reseña, no me habría quedado corta. Lo esencial de este libro es precisamente hacer sentir, hacer al lector partícipe de la vida de Cross.

Cross es el narrador de la historia, y es el perro guía de Mario, una persona ciega. Cross irá contándonos su vida con naturalidad y espontaneidad, siendo sincero con nosotros, los lectores, sobre sus pensamientos y sus trastadas. Nos contará su vida en la escuela para perros guía en Estados Unidos, cómo conoce a Mario y el resto de su vida con él guiándole y viviendo juntos.

Creo que no debería contaros más de la trama, pero os adelanto ya de ya que la misión del libro no es sorprendernos con giros argumentales ni con escenas increíbles, sino que lo que pretende el autor es descubrirnos una relación que muchas veces nos pasa desapercibida: la de un perro guía con su amo, que es de las relaciones más fuertes y más bonitas que he leído.

El primer capítulo del libro es larguísimo y quizás para mí el más pesado, pero creo que es necesario porque en él el autor nos muestra cómo vive un perro guía, cómo aprende a guiar... Vamos, todo el proceso desde que el cachorro nace hasta que se va con una persona ciega.

Bueno, dejando a un lado la historia general que creo que ha quedado claro que he adorado, toca matizar algunos aspectos de la historia que en este caso, me han agradado muchísimo. Como he comentado al principio, no sabía que el autor era una persona ciega, lo descubrí sobre la marcha al sospecharlo por la forma de hablar sobre la ceguera de una forma tan natural y tan espontánea. Me voy a detener en esto un momentito, porque creo que es muy importante.

En general hay un tabú bastante importante en el aspecto de la discapacidad: por ejemplo, cuando estás llamando a una persona y esta no te hace caso, muchas veces se dice "¡Oye, ¿estás sordo o qué?". Pues a que a una persona sorda no se os ocurriría decírselo, ¿verdad? Pensaríais que es algo ofensivo, pero después en realidad entre las personas sordas, muchas veces hacemos bromas de este tipo o nos decimos: anda hombre, si tú eres sordo, qué vas a poder hacer x cosa. Lo mismo sucede con este libro, el autor emplea expresiones que una persona sin ceguera no se hubiese atrevido a emplear, como

seis ciegos poniéndose ciegos de comida. 

Y no os voy a poner más ejemplos de este tipo, pues es muy divertido irlos descubriendo sobre la marcha, a medida que vais leyendo el libro.

Como os comenté al principio, el libro está narrado por Cross, un perro guía. Así que en este libro conoceremos de primera mano los pensamientos de un perro y veremos de una forma divertida cómo nosotros, los humanoides -así nos llama Cross- nos comportamos de una forma muy diferente a lo que está impuesto por la Naturaleza. Por ejemplo, mear en una taza. A Cross esto le sorprende, y también le sorprende que a un niño le tengan que enseñar a mear y a comer, cosa que a él nunca le han enseñado y se siente orgulloso.

También, al ser narrado por un perro, el autor ponía cuidado en adaptar algunas expresiones como "Tengo la cara muy dura" o "difícil de narices" a una versión más perruna, como

tengo el hocico muy duro

difícil de hocicos.

En definitiva, la lectura ha estado llena de expresiones, juegos de palabras, reflexiones muy perrunas que han hecho que disfrute muchísimo de la lectura. Como os comentaba al principio, el libro está escrito con el corazón, pero además, con humor y muchísima inteligencia.

Una cosa que no se me ha escapado tampoco es que hay pocas descripciones, y en caso de haberlas, se basan más en el olfato y en el oído dándole más importancia a los sentidos más desarrollados por un perro (y son los mismos que los de una persona ciega). No sé, me ha parecido curioso que el sentido más desarrollado para el perro sea el olfato y para una persona ciega, el oído. Y que las descripciones se basen sobretodo en estos dos sentidos.

Bueno, creo que por aquí termino mi reseña. Si os apetece algo que os emocione, que os haga sentir, que os muestre una relación completamente diferente a lo que se suele leer, os recomiendo de corazón este libro.

Y ahora me voy a escribirle al autor por Instagram para darle la enhorabuena por la maravillosa lectura.

¡Un besito y hasta la próxima entrada!

Mo-