¡Hola! ¿Qué tal estáis? ¡Primer domingo del curso!
Los que lleváis tiempo aquí sabéis muy bien que la fantasía es el género que más me cuesta, seguida por el thriller. Precisamente por eso, estoy esforzándome por leer más variado, y salir de mi zona de confort para entrar en el mundo de los asesinatos, y del suspense. Por eso, cuando vi esta novedad en las estanterías, tuve muy claro que quería leerlo. Además, SUMA es una de mis editoriales preferidas, así que lo empecé con la seguridad de que me iba a encantar.
La sinopsis me gustó un montón, y cuando lo vi disponible en la biblioteca que hay a ocho kilómetros de mi pueblo, no dudé en llevármelo prestado.
¿Cómo empezar? Por el principio, ¿no? ¿Qué es lo primero que ves en un libro? Su maquetación. En tapa dura, la portada es bastante intrigante, una fotografía de dos puertas en blanco y negro, sencilla... ¡Punto para mí!
Y ya está. Ya no hay más cosas buenas.
Podría acabar aquí mismo la reseña, y no pasaría nada, pero hoy es domingo y como adoro este día de la semana, me voy a extender un poquito más para hacerme entender, y que podáis comprender qué me ha pasado con este libro.
No os voy a decir que es un auténtico aburrimiento de principio a fin, porque estaría mintiendo. Las últimas 30 páginas (tiene 422) fueron mínimamente interesantes. Una historia plana, un matrimonio que no funciona durante 300 páginas, saltos temporales sin revelaciones, una protagonista igual de empática que una piedra, personajes secundarios sin chispa...
Podría continuar enumerando y argumentando qué es lo que le falta al libro, pero es que no podría ni empezar. ¿Os acordáis de cuando en el colegio, el profesor explicaba un tema entero súper rápido y súper mal, y al final de clase pregunta si tenéis alguna duda? Y vosotros callados, mirando al profesor, pensando: no me he enterado de absolutamente nada, y tengo tantas dudas que tendría que volver a explicar de cero el tema.
Pues eso mismo me ha pasado. Que no hay nada por donde tirar para poder escribir la reseña, y creo que lo voy a dejar aquí, que me frustro y me voy un poco por el camino de la amargura.
Si alguien lo ha leído y le ha gustado, por favor, que se ponga en contacto conmigo para explicarme qué es lo que le ha gustado, porque de verdad que yo no lo entiendo. Es el primer libro que me decepciona de la editorial SUMA, una auténtica pena.
¡Así que a otra cosa, mariposa! Un libro para devolver a la biblioteca y dejar que mi memoria selectiva se vaya olvidando de él.
La sinopsis me gustó un montón, y cuando lo vi disponible en la biblioteca que hay a ocho kilómetros de mi pueblo, no dudé en llevármelo prestado.
- Sinopsis-
Cuando Caroline y Francis reciben una oferta para intercambiar su casa no lo dudan. Se están esforzando en recomponer su matrimonio y una semana a solas puede ser justo lo que necesitan.
Al abrir la puerta se encuentran con un lugar algo siniestro y casi vacío. Resulta difícil imaginar quién podría vivir allí. Sin embargo, gradualmente, Caroline comienza a descubrir algunos rastros de vida..., de su propia vida.
Las flores del baño o la elección de los CD de música podrían parecer inocentes a los ojos de su marido pero para ella son justo lo contrario: son pistas. Es como si la persona con la que han intercambiado vivienda fuera alguien a quien ella conoce, alguien a quien quiere olvidar.
Pero esa persona ahora está en su casa...
- Reseña-
Y ya está. Ya no hay más cosas buenas.
Podría acabar aquí mismo la reseña, y no pasaría nada, pero hoy es domingo y como adoro este día de la semana, me voy a extender un poquito más para hacerme entender, y que podáis comprender qué me ha pasado con este libro.
No os voy a decir que es un auténtico aburrimiento de principio a fin, porque estaría mintiendo. Las últimas 30 páginas (tiene 422) fueron mínimamente interesantes. Una historia plana, un matrimonio que no funciona durante 300 páginas, saltos temporales sin revelaciones, una protagonista igual de empática que una piedra, personajes secundarios sin chispa...
Podría continuar enumerando y argumentando qué es lo que le falta al libro, pero es que no podría ni empezar. ¿Os acordáis de cuando en el colegio, el profesor explicaba un tema entero súper rápido y súper mal, y al final de clase pregunta si tenéis alguna duda? Y vosotros callados, mirando al profesor, pensando: no me he enterado de absolutamente nada, y tengo tantas dudas que tendría que volver a explicar de cero el tema.
Pues eso mismo me ha pasado. Que no hay nada por donde tirar para poder escribir la reseña, y creo que lo voy a dejar aquí, que me frustro y me voy un poco por el camino de la amargura.
Si alguien lo ha leído y le ha gustado, por favor, que se ponga en contacto conmigo para explicarme qué es lo que le ha gustado, porque de verdad que yo no lo entiendo. Es el primer libro que me decepciona de la editorial SUMA, una auténtica pena.
¡Así que a otra cosa, mariposa! Un libro para devolver a la biblioteca y dejar que mi memoria selectiva se vaya olvidando de él.
¡Un besito y hasta el próximo domingo! Mo-