Ú L T I M A S R E S E Ñ A S

domingo, 4 de agosto de 2019

Reseña 137: Las dudas de Alexia

Leído en 1 día
416 páginas
¡Hola! Tengo una crisis: ¡No tengo el libro en físico aquí conmigo! Yo siempre necesito tener el libro al lado para poder realizar una reseña en condiciones, pero esta vez me lo he dejado en mi ciudad y yo estoy en el pueblo, de retiro espiritual. Bueno, pues nada.
No sé si a vosotros os pasa (decidme que sí, para sentirme menos sola) pero cuando tengo el libro que he leído al lado recuerdo mucho mejor los detalles y la reseña me sale mucho más fluida.

Cuando acabé el primer libro de la trilogía, "Los secretos de Alexia", tuve que obligarme a mí misma a intercalar otras lecturas antes de empezar el siguiente, porque tenía miedo de leerlos tan seguidos que acabara difuminando el fin del primer libro con el comienzo del segundo libro, y sin saber muy bien qué cosas pertenecían a la primera entrega y qué cosas, a la segunda.

Bueno, aún habiendo intercalado otras lecturas ("Memorias de una salvaje" que, ¡menuda lectura!), tengo un poco de lío. Así que os pongo sobre aviso, por si veis cosas que pertenecen a la primera entrega y se me olvida comentar alguna cosita de la segunda.

¡Al grano! ¡Que me enrollo como las persianas y no acabo!

La reseña es spoiler free, así que no os preocupéis si no habéis terminado el primer libro.

Ojo, no leer la sinopsis si no se quieren comer spoilers del primer libro. 

- Sinopsis -

Alexia está con Nacho, pero cada vez que ve a Thiago su cuerpo se eriza y no puede pensar en nada más. 
Nacho intuye que no está solo en la cabeza de Alexia, y su amigo Adrián sabe lo que es tener ganas de besar a dos personas a la vez.
Lea está decidida a esperar a Adrián, pero ¿será capaz él de dar el paso y alejarse de Leticia antes de que sea demasiado tarde?
¿Y quién es Apolo, el desconocido de Instagram, culpable de las noches en vela de Alexia?

- Reseña -

Me voy a saltar la primera parte, en la que suelo comentar la edición del libro. Una portada en la misma línea que la del primer libro, súper cuqui.

La historia empieza exactamente donde termina el primer libro, por lo que si no se tiene la lectura del primero fresquita, quizás nos sintamos un poco perdidos. Sin embargo creo que no habrá problema, porque nos recuerda algunos sucesos clave y es fácil recuperar el hilo de la historia.

Es un libro muy, muy parecido al primer libro, y esto tiene sus pros y sus contras, ¡vamos a analizarlo! La línea narrativa es idéntica, por lo que nos encontraremos con una historia fluida, dinámica y que no parará de mantenernos enganchados.

La verdad es que no me quiero repetir mucho, porque sigue prácticamente en su misma línea. Los personajes no he sentido que evolucionaran, pero claro, es lógico. Necesitan más años y más experiencias.

Dejaré a un lado los líos amorosos, porque siguen siendo esto, líos. Sin embargo me gustaría ahondar en que ahora veremos un poquito más que la autora toca asuntos un poquitín más delicados, y muy necesarios en novelas de este tipo porque con esto se consigue empatizar con los adolescentes que están pasando por situaciones difíciles. Por ejemplo, el maltrato en la familia, el reconciliarse con el pasado...

Esas cosas me han gustado un montón. Además, como os dije en la reseña anterior, se nota un montón como la autora lee a otras autoras juveniles, y hace referencias a ellas. Es súper agradable, la verdad y creo que merece que lo vuelva a repetir.

La historia en sí es súper dinámica, y ahora pensándolo, creo que es una trilogía perfecta para sacar a alguien de un bloqueo lector, o para regalar a algún amigo que lo esté pasando mal por algún motivo... Puede ser súper útil.

Y nada, me despido por hoy. La reseña es breve, pero ya saben lo que dicen: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

¡Un besito y hasta el próximo domingo! Mo-

domingo, 28 de julio de 2019

Reseña 136: Memorias de una salvaje

Leído en 1 día y medio
444 páginas
¡Hola! ¿Qué tal se os presenta la semana? Yo estoy volando a Las Palmas de Gran Canaria, parte de mi familia es de allí y me toca pasarme por allá para visitarla. Y bueno, siempre cae alguna escapadita a la playa, para qué voy a mentiros.

La reseña que os traigo hoy es dura. El libro en sí es complicado de reseñar y por lo que habréis visto/leído por ahí del mismo, sabréis de qué va: prostitución.

No sé muy bien cómo abordarla, porque es un tema súper delicado y no quiero meter la pata. Os daré mi opinión como lectora, sin meterme en ello ni nada.

Este libro lo pedí por mi cumpleaños, pero como veía que no me lo regalaban, se lo pedí prestado a mi mejor amiga. En Julio, mientras estaba con mi novio en Ponferrada, ¡me lo regalaron! Me dijeron mis amigos que era un regalo atrasado porque estaba agotado en las fechas de mi cumpleaños y como no nos habíamos visto desde entonces, no habían podido dármelo. Nada, lo empecé allí mismo y fue un sin parar, no podía dejar de leerlo.
- Sinopsis - 

K tiene 19 años y una vida un tanto peculiar. Cuando su padre es asesinado en un ajuste de cuentas, se ve obligada a compaginar sus estudios con un trabajo muy poco convencional: el de recepcionista y chica de los recados en un local de alterne clandestino. Bajo la amenaza de los proxenetas y la asfixia de la deuda, vivirá de cerca los horrores que el sistema de la trata de mujeres conlleva. La experiencia la llevará a gestar una metamorfosis que marcará su paso de la adolescencia a la edad adulta.
Las mujeres que allí conoce y la violencia intrínseca al mundo criminal —que también sentirá en sus propias carnes— hará que comience a pensar en defenderse. Para ello acudirá al club de boxeo de Ram, un chico al que la violencia de género también le ha marcado la vida. Pese a las corazas que ambos portan, la curiosidad de este le llevará a interesarse y preocuparse por ella hasta hacerla pensar que quizá sí existan los hombres que aman a las mujeres.
Pero un desafortunado suceso hará que las luces de neón comiencen a parpadear.
- Reseña -

Empecemos por la portada. La mujer me recuerda un montón a Ana Fernández, la actriz. ¡La primera vez que leí el libro, creí que era ella! Ana Fernández es una de mis actrices españolas favoritas, tuve un crush súper fuerte con ella de pequeña, la adoraba, quería ser como ella... Una cosa increíble. Bueno, que me voy por las ramas. En tapa blanda, ¿hace falta que os diga otra vez que adoro leer en este formato?, y con letras de un tamaño legible. Con eso, el disfrute estaba asegurado.

Creo que para contaros la reseña es necesario que os cuente un poquitín de qué va la historia: si no queréis saber nada de nada, saltaros este párrafo e id directamente al siguiente. Va sobre la prostitución y sobre la trata de blancas. Entonces, K (la protagonista) se ve metida de lleno en todo este entramado y lo vive en su propia piel. 

La dinámica de la historia es rápida y lenta, a la vez. Rápida en el sentido de que es amena, se lee rápido y no se hace pesada la lectura. Lenta porque me ha dado la sensación de que a la protagonista le ha costado arrancar a la acción. En este punto creo que es necesario detenerme un poquito y explayarme (raro en mí, ¿no?).

A ver, por una parte -voy a seros sincera-, me ha exasperado un poco que la historia no arrancara, que se diera tantos rodeos la protagonista, y más si la misma estaba continuamente pensando que iba a ser la última vez que iba a tolerar que las cosas continuaran así, que se acabó, que las cosas iban a cambiar... y seguías leyendo, y las cosas eran exactamente igual. Me quedaba pensando: ¿y la acción pá cuando?

Sin embargo, ahora con la mente fría, pienso que en su lugar, yo también hubiera tardado lo suyo en atreverme a dar algún paso o en arriesgar mi propia vida. Entonces, creo que la autora lo que quería era que nosotros sintiéramos la presión, el agobio, la angustia de querer cambiar algo, de -poder- cambiar algo pero que haya un tipo de presión que nos obligara a callar, a continuar con nuestra vida e intentar ignorar lo que estuviera pasando. He de aplaudir a la autora porque si era eso lo que quería conseguir contando la historia despacio, lo ha hecho. A mí por lo menos, como lectora, me ha angustiado un montón y me ha enfadado.

Una cosa que también me ha costado entender del libro ha sido el tema de la esperanza. Durante todo el libro se aborrece la esperanza como algo negativo, algo que nos hace estar pasivos, algo que nos hace esperar -y no actuar-, pero luego la sensación que he sacado del libro ha sido que pretende hacer eso, dar esperanza a todas esas mujeres que estén en esa situación ahora mismo. Pero claro, ¿quién no quiere dar un poco de luz a ese tipo de víctimas, y demostrarles que hay una salida?

Sobre el final, yo me esperaba algo muchísimo más brutal. Lo es, no me malinterpretéis, pero yo me esperaba algo que me desgarrara el corazón y bueno, lo que consiguió el libro fue impactarme y hacerme ser consciente de la realidad.

Bueno, ya dejo de comentar este tipo de cosas y me voy a centrar en otros aspectos.

La autora también ha querido enseñarnos los diferentes comportamientos de los hombres hacia las mujeres pero que continúan siendo abuso. Por ejemplo, las miradas de los hombres a las mujeres en el gimnasio, los mensajes de texto instándote a quedar a pesar de una negativa, los intentos de ligar continuos y sin parar, la superioridad del hombre en la trata de blancas... todo eso es acoso, abuso, violencia, aunque no siempre es necesario que la violencia sea física.

Normalmente me gusta destacar los puntos fuertes de la novela, pero creo que la novela en sí es bastante fuerte y que ya he mostrado algunas reflexiones que he sacado.

En definitiva, una novela que es una auténtica bofetada de realidad y que nos hace ver la trata de blancas como es, sin eufemismos ni algún filtro que nos haga ver las cosas más "bonitas". Realidad cruda y dura, realidad que viven miles y miles de mujeres, realidad que estamos consintiendo gracias a nuestro silencio. Un libro que nos señala a nosotros, lectores, de cómplices por dejar que sigan pasando estas cosas. 

¡Un besito y hasta el próximo domingo! Mo-