¡Buenas!
¿Qué tal la semana que acaba de terminar? ¿Cómo veis la semana que está a puntito de arrancar? Los domingos son un punto de inflexión, un día de realizar balances: el balance de la semana pasada y la previsión de la semana siguiente.
Hoy os traigo una reseña de un libro que tuve que leer para clase. Yo no soy muy amiga de las lecturas obligadas, pero el profesor fue muy inteligente, realizó una lista y nosotros tuvimos libertad de elegir un libro entre unos veinte.
Eso me gustó mucho, ya que muchas veces al ser obligados a leer un determinado libro, nos echamos para atrás y creamos un rechazo que no nos permite disfrutar de la lectura.
Este libro se podría analizar de dos formas distintas: por una parte, está el protagonista que va al psicólogo, y por otra parte, los cuentos que le cuenta el psicólogo para aliviar sus problemas y sus tensiones.
El protagonista es una persona cualquiera como tú y como yo, con problemas tan sencillos y tan iguales a los problemas que tenemos todos: familia, estudios, amigos, celos, pareja..., que me ha hecho pensar en más de una ocasión: ¿debería ir yo al psicólogo, igual que el protagonista?
Los cuentos que le cuenta el psicólogo son cuentos cortitos pero con una gran moraleja. Eso me ha encantado, porque son cuentos que acaban marcando la forma de pensar de una persona y son capaces de cambiar el punto de vista de una persona.
Además, al ser tan parecido el protagonista a nosotros, muchas veces podemos aplicarnos los cuentos que le cuenta el psicólogo a nosotros mismos, y aprender algo del libro. Eso me ha gustado muchísimo, y además me he quedado con un montón de cuentos para contárselos a algunos amigos.
A mí me gustó mucho el libro, pero no lo recomiendo leer de un tirón, como hice yo. Al leerlo de esta forma, se me hizo pesado y sólo quería acabarlo de una vez para poder ponerme con el trabajo que tenía que hacer relacionado con este libro.
Ha habido cuentos que los he leído sin más, y otros cuentos que me han hecho parar y reflexionar sobre cómo se puede aplicar a mi día a día, o sobre cómo puedo mejorar yo como persona.
Por la forma en la que está estructurado (capítulos cortos y no muy relacionados entre sí), podría ser un libro de estos para leer un ratito por la noche justo antes de dormir, una lectura reflexiva, pero para nada es un libro de esos de leer del principio al final.
¿Qué tal la semana que acaba de terminar? ¿Cómo veis la semana que está a puntito de arrancar? Los domingos son un punto de inflexión, un día de realizar balances: el balance de la semana pasada y la previsión de la semana siguiente.
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| 248 páginas Leído en un día |
Eso me gustó mucho, ya que muchas veces al ser obligados a leer un determinado libro, nos echamos para atrás y creamos un rechazo que no nos permite disfrutar de la lectura.
Este libro se podría analizar de dos formas distintas: por una parte, está el protagonista que va al psicólogo, y por otra parte, los cuentos que le cuenta el psicólogo para aliviar sus problemas y sus tensiones.
El canal de parto y el ataúd son dos lugares diseñados para un solo cuerpo: nacemos y morimos solos
Los cuentos que le cuenta el psicólogo son cuentos cortitos pero con una gran moraleja. Eso me ha encantado, porque son cuentos que acaban marcando la forma de pensar de una persona y son capaces de cambiar el punto de vista de una persona.
Además, al ser tan parecido el protagonista a nosotros, muchas veces podemos aplicarnos los cuentos que le cuenta el psicólogo a nosotros mismos, y aprender algo del libro. Eso me ha gustado muchísimo, y además me he quedado con un montón de cuentos para contárselos a algunos amigos.
No camines delante de mí porque no podría seguirte. No camines detrás de mí, porque podría perderte. No camines debajo de mí, porque podría pisarte. No camines encima de mí, porque podría sentir que me pesas. Camina a mi lado, porque somos iguales.
A mí me gustó mucho el libro, pero no lo recomiendo leer de un tirón, como hice yo. Al leerlo de esta forma, se me hizo pesado y sólo quería acabarlo de una vez para poder ponerme con el trabajo que tenía que hacer relacionado con este libro.
Ha habido cuentos que los he leído sin más, y otros cuentos que me han hecho parar y reflexionar sobre cómo se puede aplicar a mi día a día, o sobre cómo puedo mejorar yo como persona.
Por la forma en la que está estructurado (capítulos cortos y no muy relacionados entre sí), podría ser un libro de estos para leer un ratito por la noche justo antes de dormir, una lectura reflexiva, pero para nada es un libro de esos de leer del principio al final.
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Para concluir, es un libro que está muy bien para leer de vez en cuando, no de un tirón sino para abrirlo en momentos que estemos tristes o de bajón. Me ha gustado mucho descubrirlo y estoy segura de que leeré algún que otro libro de este autor.
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