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| Leído en 4 días 338 páginas |
Bueno, hoy hablaremos un libro que viene de la mano de Elisa Mayo, autora a la que he descubierto el 2018 y cuya pluma he saboreado este año. Además, la colaboración que he hecho con ella ha sido muy especial para mí. Veamos, ella tiene dos libros publicados, este y 'Las brujas de hoy no necesitan escoba para volar'. Ambos me llamaban muchísimo la atención, y cuando ella aceptó realizar la colaboración conmigo, no me decidía por cuál elegir, de forma que no elegí ninguno, y le dije a la autora que me enviara el que quisiera. Así pues, hasta que no abrí el sobre no supe cuál era el que me había mandado.
Y la verdad es que este concepto de colaboración a ciegas me ha encantado, y volvería a repetir sin duda.
- Sinopsis-
Vera es valiente. Se atreve con todo para seguir sus propias convicciones, aunque eso signifique perder a personas por el camino; pero siempre encuentra el punto exacto desde donde volver a luchar. Ve el lado positivo de las situaciones y se dejaría arrancar un brazo por sus amigas.
Jorge es prudente. Vive una situación familiar complicada que lo hace actuar de forma poco razonable. No acaba de saber el camino que debe tomar, y eso le va a dificultar mantenerse cuerdo. No obstante, unas vacaciones en la costa le van a cambiar la vida.
Una mujer atormentada.
Una enfermedad terminal.
Una mentira al descubierto.
Un asunto turbio…
Una enfermedad terminal.
Una mentira al descubierto.
Un asunto turbio…
Son algunas de las circunstancias con las que tendrán que lidiar para darle tranquilidad a sus vidas
¿Lo conseguirán?
-Reseña-
Como podéis ver, la sinopsis es potente. En cuanto la leí, supe enseguida que tenía que darle una oportunidad pues estaba segura de que iba a disfrutar de la lectura. Es de estos libros que con leer la contraportada sabes que te va a mantener en vilo y te va a enganchar desde el principio. Lo único que me echaba un poquito para atrás era la portada, pues no veía ninguna relación entre la misma y la sinopsis. As´
Os adelanto que aunque la portada no tenga que ver con la sinopsis, está estrechamente relacionada con la historia. ¡Qué bonito, jo!
Bueno, pues no me equivocaba en cuanto a la sinopsis. La historia en general es muy potente, pues la autora ha hecho una cosa que adoro y que suelo criticar bastante a otros autores porque no lo hacen: ha exprimido toda la historia, ha aprovechado la trama hasta el final, le ha sacado todo el jugo a los personajes y se ha arriesgado a hablar de temas un poco delicados. Todo eso es algo que, sinceramente, se agradece muchísimo. Ahí se ve cómo la autora se ha devanado los sesos buscando cómo sacarles el máximo partido a su idea.
No se me ha pasado por alto el hecho de que la autora haya arriesgado pisando un territorio completamente nuevo en cuanto al colectivo LGTBI+. En la mayoría de los libros cuando hay un personaje homosexual, siempre se trata del mejor amigo gay simpático o del protagonista gay que sufre bullying y poco más. Son los mismos protagonistas que unos autores cogen y los reinterpretan a su manera. En cambio, Elisa Mayo ha creado a una protagonista lesbiana que resulta ser una acosadora. A ver, no quiero que se me entienda mal, pero he agradecido muchísimo ver un poco de variedad en cuanto a este tipo de personajes se refiere, y que haya evitado caer en poner a un personaje perteneciente a una "minoría" (pongo minoría en comillas, porque en mi opinión el colectivo LGTBI+ no es una minoría, pero esto es otro tema) en el lado de los buenos, de los sufridores o de los mártires, y se haya arriesgado a darle un papel diferente. Eso me ha parecido muy valiente por su parte.
Además, en la novela no hay un personaje homosexual, sino tres. No sé si me estoy repitiendo más que el ajo, pero me ha sorprendido mucho verlo en una novela, y más haberlo escrito de una forma tan normalizada y tan... genial. Así que en este aspecto, chapó.
Veamos, más cositas de la trama. Normalmente en los libros hay un planteamiento, un nudo y un desenlace. Bueno, pues en esta obra he tenido la sensación de que ha habido un planteamiento, dos nudos y un desenlace. A medida que iba llegando a la mitad del libro, tenía la sensación de que la historia estaba quedando cerrada, y en mi cabeza pensaba; madre mía, como a partir de aquí todo sea paja me muero. Pero no, de repente ocurre un acontecimiento que le da la vuelta a todo y ale, vuelta a ordenar la vida de la pobre protagonista Vera.
No voy a contar absolutamente nada de lo que pasa, porque creo que es muchísimo mejor que vayáis a ciegas, igual que hice yo.
La pluma de la autora es maravillosa, pero a pesar de eso he notado que es el segundo libro que publica la autora. No sé, me falta un poco más de consistencia, quizás sea cuestión de experiencia, pero no sabría cómo definirlo. Voy a intentar explicaros, porque luego en realidad es una cuestión de gustos y no quiero por nada del mundo que desechéis esta novela por esto. No digo que esté mal escrita, ¡en absoluto!, sino que me ha faltado un poco más de densidad. En los momentos de tensión, me ha faltado un poquito más de lentitud, de drama (soy una drama queen, qué le vamos a hacer), de tener esas ganas de cerrar el libro y asimilar todo lo que estaba pasando de un suspiro.
Sin embargo, hubo una escena en concreto (la escena en la que hay un problema MUY gordo en el salón de la casa de Vera y sus amigas, y ella recibe la llamada de Jorge) que no os quiero explicar en detalle por no spoilear, pero los que hayáis leído la novela sabréis de lo que estoy hablando, que me ha encantado. Me ha parecido una auténtica maravilla cómo ha desarrollado la autora y cómo la ha resuelto. He de admitir que leí esa conversación telefónica unas cuantas veces, pensando: joder, qué crack la Elisa Mayo.
Un aspecto que me hubiese gustado un poco más ha sido que se ahondase un poco más en los personajes. La trama estaba muy bien trabajada, muy bien cohesionada, pero los personajes, que son una parte importantísima de la historia, me han parecido un poquito planos. No estoy diciendo que no tienen nada interesante, ¡al contrario! Pero es que Elisa creó unos personajes que tenían muchísimo potencial, muchísimas cosas que contar y enseñarnos, y bueno, me hubiese gustado ver un poquito más de jugo. Pero claro, es una cuestión personal y además, no me puedo quejar, pues como he dicho antes, la trama está muy, pero que muy, muy bien aprovechada.
Os cuento es porque estoy analizando el libro con lupa, pues yo pienso que un libro que me ha agradado tanto se merece que haga una reseña a su altura, con el libro bien analizado y explicando hasta el mínimo detalle.
Además, es un libro atemporal, pues no transcurre en una estación exacta, sino que la historia atraviesa varias: el verano, las navidades... así que podréis leerlo cuando queráis. Sin embargo, es de estas historias que vienen genial para después de una lectura muy densa. En mi caso, lo leí cuando me dejé 'La hija del relojero' en el coche y me quedé sin libro. Por suerte, había puesto este en la maleta y la verdad es que me ayudó un montón a desconectar de la historia tan densa que había estado leyendo hasta entonces.
Bueno, y creo que hasta aquí llega mi reseña. ¡Un besito muy fuerte para todos y hasta la próxima entrada!
Mo-

