Ú L T I M A S R E S E Ñ A S

domingo, 13 de septiembre de 2020

Reseña 161: Patria

¡Hola! Antes de lanzarme a contaros mi opinión, quiero deciros que este es EL libro. Si tuviera que elegir mi lectura favorita de las que he tenido este año, definitivamente me quedaría con este título. Más adelante os argumento el porqué, pero vaya, os digo desde ya que me ha EN-CAN-TA-DO.

¿Cómo estáis? Para mí estas vacaciones están siendo una maravilla, largas, tranquilas y además, he pasado un montón de tiempo con mi chico y con mi familia. También he visto a mis amigos, y la verdad es que tengo el corazón calentito de alegría. Espero que estéis teniendo unas buenas vacaciones, todo lo buenas que se puede en medio de este caos llamado pandemia. 

- Sinopsis -

El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

- Opinión personal -

«Patria» es un libro que cuando salió no me llamó la atención para nada. A pesar de llevar más de 20 ediciones (en su momento), creía que no era lo suficientemente bueno como para engancharme. ¡Qué equivocada estaba! Cuando llegaron las 32 ediciones, el millón de lectores y lo más importante, la recomendación de mi prima (también una gran lectora) decidí apuntarlo en mi lista de libros pendientes. En junio se lo comenté a mis padres, y este mismo mes me lo regalaron después de terminar exámenes. 

Empecé a leerlo sin muchas expectativas. ¿Por qué? La verdad es que no lo sé. Creía que no iba a ser un libro para mí, la verdad. El color negro de la portada, el grosor (es un tochamen de 646 páginas) y que tratara sobre ETA... Uf. 

Lo primero que me llamó la atención cuando me adentré en la narrativa de Aramburu fue su peculiar forma de escribir. Combinando la primera y tercera persona, hacía que la lectura fuera amenísima. De verdad os lo digo, no sé cómo explicaros la forma de escribir tan maravillosa que tiene Fernando. Apenas tiene diálogos, pero es capaz de hilar la historia de forma que no se atasca en ninguna parte. Al principio me costó un poco cogerle el tranquilo a su forma de escribir, pero en cuanto te acostumbras, la verdad es que es ORO literario. 

Además de la narración cambiante entre la 1º y 3º persona, también vemos saltos temporales. Toda la historia gira en torno al asesinato del Txato, pero no sabremos qué pasó exactamente hasta el final. Esto me ha recordado a la estructura temporal en «Crónicas de una muerte anunciada», de Gabriel García Márquez. 

Fernando consigue que transmitirnos a la perfección los sentimientos y los pensamientos de los protagonistas, de forma que podemos adentrarnos fácilmente en la historias. Los cuatro personajes principales son dos matrimonios, formados por Miren y Joxian y por Bittori y Txato (el asesinado). En ambos matrimonios se ven reflejadas las personas que eran afines al pensamiento de ETA y de un País Vasco libre, que apoyaban activamente la causa y aquellas personas que sufrieron el impuesto revolucionario, la pérdida de seres queridos a manos del grupo terrorista o la presión por los demás habitantes del pueblo para abandonar su lugar de vivienda.

Fernando Aramburu me ha parecido muy valiente (y guapísimo), pues es cierto que ETA sigue siendo un tema tabú en nuestro país, no es algo que se enseña en los colegios y muchas personas de mi generación hemos crecido sin saber exactamente qué pasó en el norte de España por las décadas de los 80-90. Además, el autor no se posiciona en un bando (ETA o antiETA), sino que nos destripa todo lo sucedido, sacando a la luz los trapos sucios tanto por parte de los vascos como por parte de los nacionalistas. Es algo que he agradecido muchísimo, pues había bastantes cosas que desconocía. En definitiva, es un libro ideal para tener una idea general de la historia de nuestro país. 

Por ponerle una única pega (y minúscula) al libro, diría que me hubiera gustado que las palabras vascas estuvieran traducidas al pie de la letra, en vez de tener que recurrir al glosario que está al final del libro, porque muchas veces tenía que parar de leer en un momento de mucha acción para ir al final y buscar qué significaba. Pero vaya, tampoco es que me haya dificultado mucho la lectura. 

No quería dar esta reseña por terminada sin compartiros antes el poema de Txoria Txori traducido a la Lengua de Signos por Ainhoa Ruiz. Este poema, que en español sería «El pájaro pájaro es» aparece en el libro en un momento importante, y me hizo mucha ilusión que estuviera traducido a la Lengua de Signos. Os lo pongo debajo, por si tenéis curiosidad. ¡Dura 19 segundos!



Creo que no me dejo nada, si queréis aportar algo o debatir lo que queráis, estoy abierta aquí en comentarios o en mi instagram @escribemeunpoco. 

¡Besitos y hasta el próximo domingo! Mo-

domingo, 12 de julio de 2020

Reseña 160: La casa alemana


¡Hola! ¿Cómo andamos esta semana? Espero que estéis todos bien, hoy le toca el turno a un libro que me

regalaron y que en un principio tenía muchísimas ganas de leer. Pero, os lo voy a decir ya, ha sido diferente a lo que esperaba. No diré que fue una decepción, pero es cierto que esperaba bastante más.

 

Fue una de las novedades del año pasado, publicado en abril de 2019, y recuerdo verlo en numerosas librerías, en las estanterías de «El libro del año», «Los más vendidos» … Normalmente no me fío mucho de este tipo de marketing, pero sí que despertó mi interés.

 

Cuando la amiga de mis padres me lo regaló me dio muchísima alegría, pues la novela histórica me encanta, y más si está ambientada en la Europa de la II Guerra Mundial.


- Sinopsis - 


La vida de Eva Bruhn gira en torno a La casa alemana, el restaurante tradicional que regentan sus padres y en el que la familia comparte las pequeñas cosas del día a día: desde los entresijos de su trabajo en una agencia de traducción hasta el anhelo de que su novio se decida por fin a pedirle su mano a su padre.

Pero en 1963 va a celebrarse en Frankfurt el primer juicio de Auschwitz, y el destino hace que Eva acabe colaborando con la fiscalía como intérprete, a pesar de la oposición de su familia. A medida que traduce los testimonios de los supervivientes, descubre la inmensidad y el horror de lo que sucedió en los campos de concentración y una parte de la historia reciente de la que nadie le ha hablado nunca.

¿Por qué todos insisten en dejarla atrás? ¿Por qué faltan fotografías en el álbum familiar? ¿Es posible vivir igual cuando se atisba la verdad?

 

- Reseña - 


¡Nos metemos en la reseña! En tapa dura y con sobrecubierta, Annette Hess nos cuenta la historia de Eva, una mujer de una familia alemana que regenta un restaurante llamado «La casa alemana». La protagonista trabaja de intérprete en el ámbito de la economía. En la misma ciudad donde vive Eva, se lleva a cabo un proceso judicial en el que se investiga lo sucedido en el campo de concentración de Auschwitz, y ella colaborará con la fiscalía como intérprete.

 

La sinopsis nos muestra una historia fuerte, dramática, intensa… que después me ha parecido insípida. Era un libro, sí. Hay personajes, sí. Hay una historia, sí. Pero al conjunto le ha faltado sal, le ha faltado más emoción, que fuera más intenso…

 

Voy a profundizar en cada elemento por separado, comenzamos por los personajes. Los personajes tienen sus matices, pero he tenido la sensación de que no he conocido a ninguno. Me ha faltado que todos mostraran sus secretos, su pasado, su interior más oscuro para comprender su comportamiento y poder sacar una conclusión del libro. Lo que sucede aquí es que todos son herméticos y ninguno es sincero, por así decirlo. Quizás con ello la autora quería mostrar que en esa época todos eran herméticos y nadie conocía de verdad a nadie…

 

La trama es monótona, y junto a la pluma de la autora, me ha parecido que era un monólogo. Ha habido elementos que podían haberle dado más emoción a la historia, por ejemplo la desaparición de un personaje, que fue muy repentina. Pues este suceso, por ejemplo, podría haberse utilizado para darle más emoción, más intensidad a la historia… Y no. Se queda en que desaparece, la protagonista se pregunta un par de veces dónde está y fin. En definitiva, me ha parecido bastante plana.

 

La pluma de la autora se me hizo pesada porque no tiene apenas diálogos, y la narración es un poquito sosa.

 

En definitiva, «La casa alemana» es una historia que creo que se podría haber exprimido mucho más para darnos un libro jugoso, emocionante y con elementos que lo harían inolvidable. Pero se ha quedado en un libro soso, y la verdad es que me da mucha pena.

 

¡Un besito y hasta el próximo domingo! Mo-