Ú L T I M A S R E S E Ñ A S

domingo, 7 de junio de 2020

Reseña 159: El guardián invisible


¡Hola! Desaparecí por estos lares hace un mes, pero ya pasé por los exámenes más difíciles y bueno... ¡He vuelto! A partir de ahora os voy a traer todas las reseñas que tengo atrasadas (son muchísimas, así que tendremos entrada segura para varios domingos... ¡Síííííí! 

Os traigo la reseña de la primera parte de una trilogía. Está compuesta por "El guardián invisible", "Legado en los huesos" y "Ofrenda a la tormenta". 


- Sinopsis-


En los márgenes del río Baztan, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás.


La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado dehuir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.


- Reseña-

La edición que yo tengo del libro es en bolsillo, compacto y pequeñito. Personalmente me gusta más leer en la edición normal, pero la verdad es que la experiencia no ha sido tan desagradable como esperaba. ¡A partir de ahora leeré más en este formato, que es mucho más económico!

Cuando empecé a leer, lo primero que me llamó la atención fue el nivel de la prosa. Siempre he hablado de la importancia de la documentación, de informarse y de construir bien el entorno que rodea a los protagonistas. Pero aquí me he dado cuenta de una cosa: Dolores Redondo se documenta muchísimo, pero también he notado que es una mujer muy, muy culta. ¿A qué me refiero con eso?

Pues que lo mismo te habla de la historia de las calles de pamplona, como te cuenta los ingredientes de un dulce típico vasco. Capítulos después, te mete de lleno en la mitología vasca para sacarte de allí y zambullirte en cómo se lleva un caso de asesinato en la comisaría. En definitiva, me ha parecido que la autora era un todoterreno en este campo, y se manejaba a la perfección manejando diferentes aspectos de la trama que han dado lugar a una historia espectacular.

Los personajes tienen su lado oscuro, y Dolores Redondo no se corta en añadir pinceladas reivindicando ciertas cosas, entre ellas la desigualdad de género en el trabajo. También hace hincapié en el ambiente familiar, en la niñez como la etapa más importante para el desarrollo como persona, en la importancia de sentirse querida por los miembros de la familia... Todo eso. La verdad es que me pasaría horas y horas hablando de todos los componentes que integran la novela de Dolores, pero creo que nunca terminaría, y se haría pesado. 

Además de ser capaz de cuidar los elementos más esenciales (una trama sólida, personajes construidos, documentación exhaustiva...), ha ido más allá: conocemos a unos personajes secundarios muy bien perfilados, paulatinamente el caso va avanzando hasta resolverse de una forma que me ha gustado mucho. Muchas veces los libros de este género desarrollan una investigación que mantiene a los policías en un punto muerto durante gran parte del libro y al final, todo se resuelve de una forma muy poco creíble. Esto no pasa aquí, todo va desarrollándose a las mil maravillas, dando lugar a una historia muy verosímil. 

La ambientación también es espectacular, la historia se desarrolla en el País Vasco y alrededores. Mientras leía, tenía la sensación de estar caminando entre las calles de Elizondo, y que una autora consiga eso tiene que conocer al dedillo los lugares. Me metí en internet y... ¡La autora había nacido en San Sebastián! 

En definitiva, como os decía al principio, empecé el libro con altas expectativas y he de decir que las ha superado con creces. ¡De los mejores libros del año, estoy segura!

¡Un besito y hasta el próximo domingo!

Mo-

domingo, 12 de abril de 2020

Reseña 158: Lionheart

¡Hola! ¡Buenos días! ¿Cómo estamos? ¡Arriba esos ánimos caseros!

Hoy le toca el turno a Lionheart, la primera parte de una bilogía. Nada más entrar el libro en mi casa me puse a leerlo, pues tenía tantísimas ganas de conocer la historia que nos cuenta Ana Roux. Y es que la autora fue la médica que me enseñó un montón de cosas en una guardia de pediatría a la que fui como estudiante, para aprender.

Como sabéis de sobra (lo he repetido hasta la saciedad), la fantasía no es mi fuerte y las novelas de este género me cuestan un poquito, pero entre que la autora es de mi ciudad, que es amiga de Victoria Álvarez y que uno de mis propósitos para el 2020 era leer más fantasía pues mira, me lancé a la piscina. ¡Todo un aciertazo!

Os cuento a continuación lo que me pareció, pero como suele pasarme, siempre me precipito y habréis deducido que el libro me encantó. Pues sí, para qué os voy a mentir. Pero bueno, entraré ahora en detalles, ¡disfrutad de la reseña!

- Sinopsis - 

Océano Atlántico, 1805. A miles de metros sobre el agua, la flota aérea británica y la napoleónica se enfrentan por el control de Europa. Tras una dura batalla, el navío Lionheart del capitán Fellowes acaba aterrizando en una isla poblada por náufragos, entre los que se encuentra Ellen Fellowes, la hija del capitán, quien lejos de la civilización ha descubierto la libertad. Ambos grupos aceptan colaborar para superar sus disputas, sobrevivir a los ataques de piratas y volver a Inglaterra. Sin embargo, los cimientos de esa alianza se tambalean cuando se produce un extraño asesinato que lo cambia todo.Lionheart es el primer tomo de una trepidante bilogía enmarcada en un siglo XIX alternativo, donde los barcos se desplazan por el aire, la magia impregna cada capa de la sociedad y los secretos pueden poner en peligro mucho más que un imperio.

- Reseña - 

Sobre la portada, tengo poco que decir: que es una auténtica maravilla. El barco entre las nubes, los tonos azules... No sé, es una imagen que inspira tranquilidad y a la vez, una sensación de abismo. ¡Maravilloso!

Cuando empecé el libro, tenía un poco de miedo porque no estaba muy segura de que no hubiera criaturas mágicas, y eso es lo que peor llevo de los libros de fantasía: trolls, dragones, elfos, ninfas... no entran en mi imaginación. Así que os lo adelanto por si os pasa también, en este libro no tienen cabida.

Los elementos fantásticos que hay están súper bien llevados, muy bien desarrollados y se nota una extensa documentación de la autora de los códigos de navegación, de las señales y de las diferentes banderas que se levantan dependiendo del mensaje que se quiera transmitir desde el barco. ¡He aprendido un montón sobre navíos! Y fijaos que no tenía ni idea, y tampoco era un tema que me interesara mucho.

La narración de la autora es espectacular, va a un ritmo muy bien llevado, es activo, van pasando cosas pero es lo suficientemente lento como para que podamos saborear todo lo que va sucediendo. Siempre pienso que es súper difícil encontrar ese equilibrio y Ana Roux lo logra a la perfección. Tengo que mencionar que encontré algunos fallos de corrección, pero fueron poquísimos, cuatro en todo el libro. Aun así, estaría bien revisarlos para que quede perfecto.

Los personajes me encantaron, todos con sus más y sus menos. Hubo alguno que me robó el corazón, sobretodo Thomas. ¡Ay, ese Thomas! También adoré al mayor Hansford, me pareció súper tierno y pienso que tiene un corazón de oro. En general, me pareció que todos estaban muy bien perfilados y que tenían su función dentro de la historia.

Uno de los puntos fuertes de la novela fue definitivamente, la ambientación. Como he dicho antes, se observa una INCREÍBLE documentación por parte de la autora para conseguir fusionar los elementos fantásticos con los elementos históricos, y eso sumado a una trama increíble con sus momentos dulces ha hecho que este libro se sitúe como una de las mejores lecturas del 2020.

El final ha sido espectacular (un poquito abrupto diría yo), y ha conseguido dejarme con la miel en los labios. ¡Estoy deseando que se publique la segunda y última parte!

Un besito y hasta el próximo domingo,
Mo-